Rompecabezas para niños

Te has preguntado qué es un rompecabezas y de dónde proviene la palabra, pues bien, este término se compone del vocablo “rompe”, que se deriva etimológicamente del latín “rumpere” que significa convertir en pedazos y del latín “capitis”, que puede traducirse como extremidad en la parte superior del cuerpo humano «cabeza«, donde se aloja el cerebro, que nos permite razonar.

Un rompecabezas se basa en una serie de piezas elaboradas en diferentes materiales: cartón, madera, papel, plástico, que se unen unas a otras de forma correcta para formar una figura. Los puzzles se pueden armar desde dos piezas hasta mil piezas dependiendo para que público va dirigido, por ejemplo, para niños por lo general van desde dos piezas a cuatro piezas.

Un rompecabezas o Puzzles es también un pasatiempo diseñado para la diversión y como juego didáctico para niños. De la misma manera, los puzzles también los hay para personas adultas, para estimular el deterioro cognitivo o para prevenirlo.

Beneficios de armar rompecabezas por los niños

Los beneficios que trae un rompecabezas para los niños son múltiples, desarrollar la motricidad fina, mejorar la coordinación óculo-manual y ejercitar la concentración. De la misma manera, aprenden a solucionar problemas con diversas maniobras como es la de pensar en cómo se debe armar el puzzle. Otra importancia de los rompecabezas en los niños es que aprenden a reconocer las formas al igual que los colores, de la misma manera, aumentan la memoria en el corto plazo, se controla la tenacidad y la tolerancia a la frustración.

Qué tipo de puzzles son los más adecuados por edad

Te explicaremos qué tipo de puzzles pueden usar los niños según su edad.

Para niños de 2 años: Hasta esta edad los niños aun no están preparados para armar rompecabezas, pero si pueden iniciar con cubos de este con el fin de que vayan perfeccionando la capacidad de hacer la pinza con las manos y la coordinación ojo-mano.

De 2 a 3 años: Se sugiere que empiecen a realizar puzzles de dos y tres piezas. Se puede empezar por mostrarle el puzzle armado, desmontarlo y ayudarle a montarlo nuevamente hasta que lo hagan solos. Tratar de que el rompecabezas sea de un animal o personaje que le llame la atención.

Entre 3 y 4 años: Ya pueden armar puzzles de cuatro a 10 piezas.

De 4 a 5: A esta edad ya se pueden armar rompecabezas un poco mas complejos como formas y dibujos, así como las letras del abecedario en español o los números del 1 al 10.

De los 6 años en adelante: Ya se puede ir aumentando poco a poco la dificultad porque ya entienden la dinámica del juego.

De 11 años en adelante: Pueden armar rompecabezas más complejos y en 3D.